En realidad vivir como hombre significa elegir un blanco -honor, gloria, riqueza, cultura- y apuntar hacia él con toda la conducta, pues no ordenar la vida a un fin es señal de gran necedad. Los que obran bien son los únicos que pueden aspirar en la vida a la felicidad.

 

Me encantan este tipo de citas. Tienen su pequeña parte enigmática, pero al leerlas un par de veces, aparece su significado real con gran facilidad.

¿A qué se refiere con “elegir un blanco” nuestro querido Aristóteles?

Pues viendo los ejemplos que él mismo nos ofrece, parece claro que está hablado de metas, retos u objetivos en áreas que forman tu rueda de la vida. Aunque hoy en día hablaríamos de éxito profesional, reconocimiento, finanzas, ocio, cultura, etc.

A mi entender su reflexión es clara:

El vivir satisfactoriamente y en plenitud se basa en las metas que te propongas. Eso te permite sacar todo tu potencial al concentrar tus habilidades en tus retos personales. Y el no hacerlo es, simplemente, una necedad que devalúa el valor la vida en sí.

Para Aristóteles, actuar de esta forma racional es el único camino para vivir feliz.

En la actualidad, su reflexión diría: “Si dispones de un plan de metas para todas y cada una de las áreas de tu vida, y te levantas todos los días con tu mente y tus acciones centradas en ellas, no volverás a preguntarte por la felicidad”

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