Es ignorancia no saber distinguir entre lo que necesita demostración y lo que no la necesita.

 

Esta afirmación de Aristóteles nos puede llegar a confundir.

Personalmente, la veo dirigida a decirnos que hay cosas que simplemente son como son. Y querer luchar contra ellas, además de ser una pérdida de tiempo, no va hacer que cambien, por mucho esfuerzo y energía que le pongamos.

Por este motivo, es de gran importancia ver la diferencia entre aquello que es susceptible de cambio con esfuerzo, y lo que no lo es.

Esto se refiere a la capacidad y el temple para poder ver la diferencia entre lo que sí puedes cambiar; y, por el contrario, lo que no vas a poder cambiar por mucho que te esfuerces en hacerlo.

Entonces, teniendo en cuenta que habrá situaciones que no podrás cambiar y situaciones que sí que podrás cambiar, todavía es más importante disponer de la sabiduría suficiente para distinguir unas situaciones de las otras.

Hay bastante gente que dedica muchos años de su vida a cambiar cosas que, simplemente, no se pueden cambiar. Y, en cambio, con aspectos de su vida que sí pueden cambiar, no dedican ningún esfuerzo ni tiempo.

¿Tienes algún ejemplo de cualquiera de las dos vertientes? … ¡¡ Cuéntanoslo !!