La zona de confort es un entorno en el que gran parte de la gente se siente cómoda; donde vive y se queja de todos sus males sin riesgo alguno de fracasar por intentar algo diferente.

Este espacio, básicamente psicológico, te permite vivir tranquilo/a con la aceptación de que lo que tienes es lo que te mereces; y vale más no quejarse que “otros están peor”. Y así es como te limita de forma muy poderosa para hacer cosas distintas, “no sea que el invento salga mal y empeore tu situación”.

Identifico la zona de confort como el refugio de la mediocridad porque esta zona tiene el poder de hacer que las personas nos quedemos a medio camino de nuestros sueños. Nos impide crecer, concebir ideas y ser mejores, tanto en el ámbito personal como profesional. Y, precisamente, esta situación es la que provoca la aceptación de rutinas y los prejuicios.

La mediocridad describe el estar por debajo del nivel óptimo, que aporta poco valor o calidad. Describe lo ordinario o insignificante.

¿Cómo actúa mi zona de confort? 

En la zona de confort me siento seguro/a, la tengo controlada. Aquí no se escapa nada porque la conozco de principio a fin.

No hay nada bueno en tu zona de confort, porque a parte de ser aburrida, sin novedades o sorpresas, lo único que vas a encontrar es tu diálogo interior justificando el no hacer nada distinto, forjando inevitablemente el conformismo y convenciéndote de que ya lo tienes todo bien.

El gran problema de la zona de confort es que nos acostumbramos a ella. Las cosas son de una forma determinada, las tenemos aceptadas y, aunque no nos gusten, forman parte de nuestro espacio y ya está, así de simple.

La capacidad de los humanos para adaptarnos y aceptar situaciones que no nos gustan o nos hacen sentir mal es ilimitada. Y éste es el principal motivo por el cual nos cuesta salir de ahí.

¿Mis anhelos entonces dónde están? 

Lo más curioso es que todos tus sueños e ilusiones, como ganar más dinero, disponer de más tiempo para la familia y/o los amigos, tus hobbies, ese viaje que hace tiempo que dices que quieres hacer, ese proyecto profesional o social y otras tantas cosas más que, en definitiva, son el estilo de vida que quieres para ti y que realmente te hace brillar los ojos está fuera de tu zona de confort.

Todas los sueños e ilusiones de la gente están en otro espacio llamado Zona de Expansión. En este espacio nos encontramos con personas nuevas, lugares distintos, situaciones a las que no estamos acostumbrados e incluso formas de hacer las cosas totalmente distintas a las que estabas habituado/a. Y eso, en un principio, nos provoca tensión, ansiedad e incluso miedo.

La zona de expansión te permite aprender, conocer, experimentar y es el camino del crecimiento personal, la satisfacción y la felicidad permanente. No lo olvides.

zona de confort

Salir de la zona de confort 

Si tu objetivo en la vida es mejorarla, poder disfrutar de las actividades que realmente te llenan y conseguir tus propósitos, tus metas y tus sueños, el único camino es salir de tu zona de confort.

Al decidir salir de tu zona de confort para ir a buscar lo que realmente te llena en la vida, te empezarán a aparecer peligros, miedos y frustraciones que sólo existen en tu cabeza. Debes estar atento/a porque son tus condicionamientos que se ponen espadas en alto, en alerta roja, para evitar la salida de la zona donde ellos marcan las pautas de forma dictatorial.

Ahora bien, cuando los superas –porque sólo existen en tu cabeza- y sigues tu camino realizando las tareas de tu plan de acción sin dudar, es cuando te darás cuenta que simplemente existían en tu cabeza y que cada paso que das te está acercando más a tus metas.

Motivos para salir de tu zona de confort hay infinidad y la verdad es que puedo ayudarte a describirlos pero… son tus beneficios. Y, para generar la energía y la fuerza para salir de ella, lo mejor que puedes hacer es describirlos tú mismo/a, escribir tus metas y desarrollar tu plan de acción.

Actitud vs. Aptitud 

El decidir querer salir o no de tu zona de confort, el decidir querer luchar para conseguir los sueños personales, el decidir querer mejorar aspectos personales como los propios hábitos, la forma de pensar y desarrollar tus metas personales y profesionales es un tema de responsabilidad personal. Y esa responsabilidad es simplemente hacia ti mismo/a.

La Actitud de las personas es la que determina su Éxito en la vida y no sus aptitudes, además, es la Actitud la que les permite:

  • Salir de su zona de confort y avanzar hacia su zona de expansión y alcanzar todos sus sueños.
  • Mejorar sus capacidades.
  • Aumentar sus niveles de confianza, motivación y optimismo.
  • Cambiar y adquirir los hábitos necesarios para conseguir sus metas.
  • Ampliar su percepción del entorno y pensar de forma más eficiente, sin que sus condicionamientos les limiten. Y, por lo tanto, actuar eficazmente acorde con sus objetivos.

Con esto, lo que quiero decir es que salir de tu zona de confort es tu responsabilidad y que tu actitud será determinante. No caigas en la trampa de pensar si sabes o no sabes, ya que le estarás dando relevancia a tus aptitudes y ellas no determinan tu éxito.

zona de confort

Define tus metas, traza un plan de acción para alcanzarlas, revisa tus hábitos y cuestiona tu forma de pensar. Y todo ello enfocado en lo que quieres, no en lo que no quieres.

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