La causa efecto es un principio universal que nos rodea y forma parte de nuestras vidas y quehaceres. Por lo tanto, te afectará en cómo alcanzar tus metas.

Seguramente habrás oído hablar de él e incluso lo habrás utilizado para explicar alguna situación vivida. Pero lo que quizá no se te haya ocurrido es relacionarlo con el hecho de conseguir tus metas, disfrutar de los resultados que quieres o dar explicación a situaciones que te han pasado sin entender el motivo que las ha creado/causado.

Alguna vez en la vida te has preguntado… ¿ cómo alcanzar tus metas ?; ¿cómo es que esto me pasa a mí?; o bien ¿por qué ha pasado? lo que sea que te haya sucedido; o quizá hayas pensado ¿cómo es que otros consiguen sus metas con tanta facilidad y yo no?

La mayoría de veces es simplemente porque nos enfocamos hacia la dirección equivocada, invertimos tiempo, dinero y malgastamos energía. Todo de forma inútil ya que no conseguimos lo que deseamos.

Esta situación, a medio y largo plazo, nos acabará penalizando la motivación y la actitud hacia nuestras ilusiones, metas y vida en general.

La gente hablamos de Efectos creyendo que lo hacemos de Causas

En cualquier conversación con tu entorno te podrás dar cuenta que la mayoría habla de efectos en lugar de causas. Aunque realmente creen estar hablando de causas, ya que se refieren a situaciones que deben darse para que puedan disfrutar de los efectos deseados.

Al hablar de efectos como si fuesen causas, lo que pasa es que se enfocan en el lugar equivocado.

Pregúntate, ¿cómo podrás avanzar a la velocidad que te gustaría si te enfocas en el lugar erróneo?

Veamos un ejemplo:

Si le preguntas a cualquier vendedor/a, ¿qué debes hacer para ganar más dinero?

En la mayoría de los casos la respuesta será… “pues vender más”, o “hacer más visitas”. Y no es así, puesto que éste es el efecto que le hará ganar más dinero.

Pero, ¿y si no vende más en esas visitas de más que está haciendo?

¿No crees que sería mucho mejor realizar de otra forma tus visitas para tener una mejor ratio de cierre, porque sino, vas a trabajar más y vender aproximadamente lo mismo? Y por lo tanto, te quedarás en donde estás pero más cansado/a.

Este error es muy típico y, básicamente, lleva a realizar muchas más visitas, pero con el mismo método de trabajo. En consecuencia, no serás más eficiente.

La causa que hace vender más a un vendedor/a y, por tanto, ganar más dinero, sería realizar mejores visitas, o preparar una estrategia de reventa a clientes actuales o detallar un método de ventas, pero en ningún caso será vender más, ya que es un efecto. ¿Me pillas?

Veamos otro ejemplo,

¿Qué debes hacer para tener un equipo responsable y motivado que te permita conseguir tus objetivos empresariales?

Aquí podemos encontrar respuestas muy variopintas y curiosas, desde “que hagan lo que tienen que hacer y todo irá bien”, hasta las típicas “pagarles más” o “ya tengo un buen equipo, lo que pasa es que hemos tenido mala suerte últimamente”.

La realidad es que las causas, es decir, las acciones a realizar y en las que te debes enfocar para que se dé el efecto deseado (tener un equipo responsable y motivado), serían la definición de metas de actividad individuales y colectivas que sean claras y concretas, una comunicación fluida y asertiva, reconocimientos públicos y, cómo no, también estaría el preparar un plan de incentivos.

Y así, podría estar escribiendo ejemplos relacionados con todo, como para la productividad personal, la actitud, la mejora de resultados empresariales, la motivación y, también, ejemplos de la vida personal, sobre los hobbies, las relaciones y el tiempo de ocio.

Aunque, en esta ocasión explicaré la ley causa efecto centrada en las metas, y concretamente, en cómo alcanzar tus metas.

causa efecto

Causa Efecto y Cómo Alcanzar tus Metas

En un contexto de metas, si lo que realmente quieres es saber cómo alcanzar tus metas, la ley causa efecto se determina por su plan de acción.

Cada una de las tareas o acciones que forman su plan de acción son las causas. Y el efecto, irremediablemente, será el resultado de estas acciones, es decir, los avances y logros que vas consiguiendo hasta alcanzar la meta que te hayas propuesto.

Y no caigas en el típico error: No se trata de hacer un plan de acción con las primeras acciones que te pasan por la cabeza, ejecutarlas y si no consigues tu objetivo, hacer lo que muchas personas acaban haciendo, que básicamente, es criticar el método o sistema y hacer comentarios del tipo “no sirve de nada tener metas porque luego no se cumplen” o “tanto trabajo para nada”.

El trabajo bien hecho requiere medición y acciones de mejora de forma continua. O ¿crees que con un plan de acción mediocre, hecho en una hora, vas a conseguir tus metas?

Uno de los motivos de por qué la mayoría no consigue sus metas es porque se leen un libro; actúan muy rápido; e, igualmente de rápido, abandonan al primer obstáculo más o menos serio que se encuentran.

Otro buen motivo de no conseguir las metas es que no se definen de forma concreta. Y como no se hace así, la tarea de realizar un plan de acción más o menos bueno se vuelve hipotética. Como puedes ver, aquí tienes otro ejemplo de causa efecto.

Causa Efecto

Muy importante 

La ley causa efecto tiende al infinito. Cosa que hace que muchos hablemos de causalidades en lugar de casualidades, que es la palabra que normalmente se utiliza cuando no tenemos ninguna explicación para un suceso concreto. Y si no sabes dar respuesta a cómo alcanzar tus metas, difícilmente podrás avanzar y conseguir tus objetivos.

Pero que no sepamos los motivos, no quiere decir que no los haya.

La ley causa efecto tiende al infinito por el mecanismo de cadena. Esto quiere decir que cada efecto se convierte automáticamente en una causa, que a su vez provoca otro efecto y así sucesivamente (mira la infografía).

Nos cuesta mucho ver la relación de sucesos de nuestra vida profesional y personal más allá de unos días. Y muchas de las situaciones que vivimos no tienen su causa inicial en los pasados días cercanos, sino más bien en causas que se dieron hace años.

Si crees entonces que esto no hay quien lo cambie, te equivocas. La realidad es que las cadenas de la ley causa efecto se alteran y se redirigen. Eso sí, siempre y cuando actúes de forma distinta y utilices esta ley a tu favor, pensando antes de actuar.

¿Recuerdas algún ejemplo de la ley causa efecto? Cuéntanoslo.

De esta forma, todos aprenderemos un poco más sobre esta ley, ya que con ejemplos es mucho más fácil ver su gran potencial en nuestras vidas.

Y si además… quieres el EFECTO de estar bien informado sobre los artículos del blog, la CAUSA que debes aplicar es la de… suscribirte. ¿Ves como esta ley está por todas partes? 🙂

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