Una gran ventaja de nuestra mente, que debemos aprender a gestionar su uso, es la creación de hábitos. ¿ Qué es un hábito ? Son esas pequeñas rutinas, costumbres e inercias que nos permiten hacer tantas cosas bien o mal sin tener que ser necesariamente conscientes de ello. Pueden ser una bendición o una maldición.

La buena noticia es que son susceptibles de cambios y puedes adaptarlos a tus necesidades.

¿ Qué es un hábito ?

A mí me gusta definir qué es un hábito de la siguiente forma. El modo de proceder o comportarse, adquirido por la repetición de actos iguales y que se adquieren por larga y constante práctica de un mismo ejercicio.

Los hábitos nos permiten automatizar conductas, por este motivo no nos cuestan esfuerzo una vez los hemos adquirido y esta característica radica en que su funcionamiento está por debajo de nuestro nivel de alerta. Simplemente, no somos conscientes de ellos, pero están ahí.

La característica básica, que tienen ligada a su cambio o modificación, es que sólo estaremos en disposición de erradicar o adquirir nuevos hábitos para conseguir el Éxito si somos conscientes de sus consecuencias, ya sean beneficios y/o pérdidas a evitar.

Primero, somos nosotros quienes hacemos a nuestros hábitos y luego, ellos nos hacen a nosotros. De ahí la frase de Aristóteles… ¡ Somos lo que hacemos !

¿Cómo adquirir un nuevo hábito?

Imagínate que hoy has decidido, después de varias semanas dándole vueltas al tema, mejorar tus hábitos alimentarios y a partir de ahora, cada mañana en lugar de tomar un café y salir disparado hacia el trabajo, vas a desayunar una pieza de fruta.

Ten en cuenta que un hábito es la respuesta a un pequeño conjunto de sub-rutinas –ya sea de acciones o de pensamientos-, por lo tanto, lo primero que debes hacer es ajustar la hora de tu despertador, porque si no lo haces, simplemente no tendrás tiempo de comerte la fruta o saldrás por la puerta pegándole bocados.

El segundo paso puede ser ponerte un recordatorio, por ejemplo donde tienes la taza de café, pegarle un post-it con la nota “cómete la fruta antes del café”; estás en un proceso de adquisición de un nuevo hábito, no seas malo y ayúdate a recordarlo.

Ten presente que si un día te comes la fruta en el desayuno; si otro, porque no te has acordado, te la comes a media mañana; y otro, porque no sé qué ha pasado, te la comes por la tarde, te va a ser más difícil adquirir ese nuevo hábito porque aunque no te lo parezca “no estás repitiendo los actos iguales”, y es muy importante “repetir” de la misma forma y en el mismo horario, en este caso.

Y por último, te recomiendo que tengas un rotulador rojo junto al calendario de la cocina, así puedes anotar cada día que estés cumpliendo con tu nuevo hábito.

¿Cuanto tardaré?

Quizá hayas leído que son necesarios 31 días seguidos o 28, o 21 y alguna otra opción que seguramente se me escapa. Sé conservador y aseguremos el cambio controlando 31 días seguidos. El sistema funciona, no lo dudes.

En cuanto hayas adquirido el nuevo hábito, el efecto que vivirás será lo contrario. Hace unas semanas debías hacer memoria de comerte la fruta cada mañana, en cambio cuando tienes el hábito adquirido y un día, porque te has retrasado en la ducha o te has dormido, no puedes comerte tu desayuno, seguro que de camino a la oficina te percatarás de ello.

qué es un hábito

Problemas para cambiar de hábitos

Hemos visto de forma sencilla qué es un hábito y para cambiar un hábito debes seguir unas pequeñas pautas, que serán más o menos complejas en función del hábito que quieras adquirir. Pero ésta es la parte fácil. Por otro lado, ten por seguro que cada mañana o durante el día te vendrán a la cabeza pensamientos cuyo único objetivo es evitar que adquieras ese nuevo hábito. Somos así de complejas las personas.

Estos pensamientos se presentan como parte de tu forma de pensar, son tus condicionamientos mentales. Te recomiendo que leas los post en el cual explico qué son y cómo actúan.

Estos son algunos de los obstáculos que te encontrarás:

a) Rechazo al cambio.

Es nuestra resistencia psicológica innata.

La mejor forma de superarla es anotar, como hemos visto en el ejemplo, que cumples con ese nuevo hábito, de esta forma crearás reafirmaciones positivas sobre la acción y cada día te será más fácil volver a repetirla.

b) Pensar que se puede hacer de forma diferente.

¿Diferente? ¿Más fácil que coger un rotulador y marcar en un calendario?

Es habitual caer en la trampa de pensar que las cosas sencillas no pueden funcionar y que siempre hay una solución más compleja.

No te auto engañes, papel y lápiz (o calendario y rotulador, como tú prefieras).

c) Orgullo del “Yo, ¿cómo voy hacer las cosas mal?” o el “Ya estoy bien como estoy”.

Para cualquier cambio, es básico ser honesto con uno mismo, tener humildad y ser perseverante.

Si no tienes una actitud de mejora continua y defines metas en base a tus ilusiones, te será bastante más difícil superar este obstáculo.

Tipos de Hábitos

Los hábitos abarcan muchos aspectos de nuestra forma de ser y nuestra vida. En cómo reaccionamos a según qué tipo de comentario, la forma de coger la taza del café, la manera de comportarnos en sociedad, la conducta que adoptamos en el trabajo, etc.

Y al final podemos agruparlos en estos 3 tipos:

1.- Hábitos sobre acciones.

2.- Hábitos de comportamiento.

3.- Hábitos de conducta.

Y por encima de ellos, el que yo denominaría con el número 0 (cero): el pensamiento, qué es un hábito también. Este hábito afecta a los 3 tipos. El crear un automatismo en la forma de pensar, está basado en la socialización y el mimetismo y puede llegar a ser una máquina de crear condicionamientos mentales si le das rienda suelta, ya que pueden actuar en común.

Para explicar este hábito necesito un post o dos enteros. Si te interesa el tema, puedes inscribirte en el formulario del final del post y dejarme tu mail para que pueda avisar-te en cuanto lo publique.

Hábitos sencillos y complejos

Todos los hábitos pueden ser sencillos y complejos en función del número de sub-rutinas existentes en ellos; por ejemplo, piensa en un hábito sencillo, como coger el cuchillo para cortar cebolla rápido sin cortarse y por otro lado, piensa en el de conducir donde intervienen todas las extremidades del cuerpo y los sentidos de la vista y el oído al mismo tiempo.

Seguramente, aprender y coger el hábito de cortar bien no te supuso ni por asomo los 31 días y en cambio el de conducir, bien te requirió meses e incluso años.

El número de sub-rutinas que intervienen hacen que el tiempo requerido sea más largo y, ahí es donde entran en juego tus ganas, voluntad, disciplina, perseverancia y metas personales.

qué es un hábito

Ahora sabes qué es un hábito. Si dispones de unas metas ilusionantes junto con su plan de acción para conseguirlas, el camino será toda una experiencia vibrante de vivir.

En cambio, si no hay objetivos, sueños o ilusiones que actúen como motor será muy fácil que la energía, las ganas, la disciplina y la perseverancia se vayan diluyendo en el tiempo sin que te des cuenta.

Pon en práctica lo aprendido hoy. Decide un pequeño hábito, algo sencillo, que puedas hacer a diario y que lleves tiempo pensando en él pero aún no te hayas decidido a aplicarlo.

Empieza hoy mismo y explícanos cómo te va, qué obstáculos te encuentras o cómo los superas. Comparte con nosotros tu experiencia y así todos aprendemos.

Comparte el artículo, seguramente a tu entorno también le interesará.

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